La iglesia emergente: El deseo de ser relevante sin un mensaje bíblico relevante

Quizá nunca escuchaste hablar de el movimiento de “la iglesia emergente“, así como tampoco oíste hablar del “hantavirus“; el caso es que ambos son virus que infectan, uno a personas ¡y el otro a iglesias!

Si bien hay iglesias que se identifican directamente con la iglesia emergente, no obstante su tendencia ha ido influyendo en muchas iglesias locales y denominaciones del siglo XX y el actual. Muchas iglesias poseen la condición de “emergente” sin saberlo.

¿Qué propone el movimiento de la iglesia emergente?

Básicamente propone conectar con las personas y compartir el mensaje de Jesús a través de un impacto cultural (ser culturalmente relevantes). Si bien no negamos que para compartir el Evangelio hay que mezclarse con  la gente como lo hizo Jesús (y no ser como los fariseos o escribas elitistas), advertimos que de nada vale conectar con las personas si no tienes un mensaje claramente fundamentado en la Biblia para compartirles.

La iglesia emergente rechaza por tendencia toda estructura de iglesia, no quiere “atarse” a confesiones de fe y credos. Para ellos la iglesia organizada ha fracasado por no incursionar en el mundo, y la nueva modalidad es llegar a la cultura actual con cosas que le interesen. Una vez que logras captar la atención y mezclarte con ellos le compartes el mensaje (según dicen). Los locales de cultos son ahora ambientados para hacer que la gente  se sienta cómoda  y el mensaje o predicación es sustituido por una “comunicación conversacional”. Quizá no entiendas del todo esta tendencia, así que te pondré lo que es la iglesia emergente en algunos ejemplos.

¿Dónde se congrega la gente?

  • Las reuniones tienen que verse como casuales e informales.
  • La incorporación de cómodos sofás, una iluminación tenue, y disponer de sillas orientadas en un sentido “no tradicional”.
  • Incorporar una barra de jugos naturales y un máquina de café expreso nunca vienen mal.
  • Mezclemos bibliotecas con pantallas multimedia y espacios para dialogar (al mejor estilo co-working).
  • ¿Por qué no encontrarnos directamente al aire libre o un café?
  • Utilicemos toda la multimedia posible (eso atrae a la gente y deleita los sentidos).
  • Hagamos de la adoración un momento de melodías con una banda acústica.
  • ¿Qué tal si encendemos algunas velas y sahumerios?

¿Cómo se comparte “el mensaje”?

  • Si se tiene lo que se llama “sermón” (¡qué antiguo!) que no exceda los 20 minutos.
  • Lo que importa es el diálogo y las relaciones interpersonales.
  • El mensaje es el espacio para comunicarse.

¿Qué actividades tienen?

  • Están por lo general muy abocados a tareas sociales ¡es bueno que todos tengan algo para hacer!
  • El teatro por lo general es algo que va en sustitución de un mensaje predicado.
  • Proyección de películas como método alternativo al estudio bíblico.
  • Espacio para compartir por edades, motivados especialmente por juegos y actividades lúdicas.
  • La coreografías y solos musicales también son importantes.

¿Te suena familiar?

Básicamente el movimiento emergente está orientado al hombre posmoderno, que valora el entretenimiento por encima de las grandes verdades de la vida. Que prefiere pasar un buen rato, antes que examinar su alma. El movimiento emergente inventa un Jesús a la medida del hombre moderno. La iglesia antes que lidiar con el pecado y exponer el mensaje de la cruz se parece más a un “SPA espiritual” donde toda la buena energía fluye en pro de mejorar las vidas.

La pregunta es: ¿en realidad las vidas cambian?

Volvamos a la Biblia, eso es relevante…

Imagínate por un momento una iglesia que hace lo siguiente, ¿la consideras culturalmente relevante?

  • Tiene en claro que la iglesia se reúne para dar culto a un Dios santo, que merece reverencia para amarlo de todo corazón, toda la mente y las fuerzas (Marcos 12.30).
  • Que entiende que Dios ha dejado explícito en su Palabra que la oración, el canto congregacional, la lectura de la Biblia, la predicación y la Cena del Señor son elementos suficientes y necesarios del culto bíblico.
  • Que el ministerio principal es la exposición de las Escrituras, que son suficiente para la salvación de los pecadores y la edificación de los salvados (2 Timoteo 4:2)
  • Que insta a sus miembros a compartir el mensaje de Jesús a toda persona por lo que el Evangelio es, sin cebos o carnadas artificiales. Que no se avergüence del Evangelio de Cristo tal como es (Romanos 1:16).
  • Un iglesia que puede definir por escrito (confesión de fe) lo que cree, que no improvisa los fundamentos de su fe.
  • Que tiene la estructura que la Palabra de Dios requiere de diáconos y pastores (1 Timoteo 3) y que hay una membresía visible y comprometida con Cristo.
  • Una iglesia que discipula a las personas a través de la Biblia y que las actividades sociales son una consecuencia natural de la vida en Cristo y no “la causa” para conectar unos con otros.
  • En definitiva una iglesia centrada en Cristo y su Evangelio, y no en la cultura de la época.

No sé cuánto has sido afectado/a por la tendencia de la iglesia emergente.

Pero notarás que cuando una iglesia se centra en la Palabra de Dios y no en la cultura, recién allí la vida de sus miembros cobra una “santidad y madurez relevantes”.

Como alguien dijo: El Evangelio no es antiguo ni moderno, sino eterno.

¡Y una iglesia que priorice este Evangelio será relevante para Dios y para el mundo!

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Alejandro David Riff

Pastor de la Iglesia Cristiana Bíblica de Rosario, Argentina. (Confesión de Fe Bautista Reformada de 1689). Representante hispano de Sociedad Bíblica Trinitaria. Profesor de Bibliología en seminarios.

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