Biblia en Lenguaje Actual – “Facilitando el error doctrinal”

descarga
La resurrección corporal de Cristo es una de las doctrinas fundamentales de la fe Cristiana. Sin embargo se ve afectada es esta “Biblia” en la interpretación que hace de 1Pe 3:18.

Lo llamo “interpretación” pues dista mucho de ser una “traducción” del griego.
La Reina Valera 1909 lee de la siguiente manera:
Porque también Cristo padeció una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;
Pero el mismo texto de 1Pe 3:18 la BLA dice:
Porque Cristo murió una vez y para siempre para perdonarnos nuestros pecados. Él era bueno e inocente, y sufrió por los pecadores, para que ustedes pudieran ser amigos de Dios. Los que mataron a Cristo destruyeron su cuerpo, pero él resucitó para vivir como espíritu.
El concepto expresado en RV1909 se entiende que Jesús murió “en la carne”, es decir en su cuerpo, para ser luego “vivificado en Espíritu” que nos habla de su resurrección.
La gran pregunta es: ¿Nos habla de su resurrección corporal? Por el contexto entendemos que es así.
La palabra “vivificado” en griego es zoopoieo un término combinado que viene de zoe (vida) y poieo (hacer).
Puede entenderse dicha vivificación en y por el Espíritu de Dios, al comparar Romanos 8:11
“Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó a Cristo Jesús de los muertos vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”
(La RV1865 tenía “vivificado por el espíritu”)
En la vivificación y glorificación de Cristo resucitado, tenemos que tener muy en claro que “aquel cuerpo que murió es el mismo que resucitó”.
No se perdió en la tumba ni tampoco fue “descartado” por Dios.
¡Si el cuerpo material de Jesús no resucitó, no podemos estar hablando de una resurrección con todas las letras!
En la encarnación de Cristo tenemos la combinación de la naturaleza divina y humana.
El es verdadero Dios, pero también verdadero hombre.
Al decir la Biblia “muerte de la carne” se refiere a la única parte que podía morir en Cristo.
Pero por no tener pecado, no vio corrupción.
Hechos 13:37 Mas aquel que Dios levantó, no vio corrupción.
¿Como su cuerpo santo engendado por el Espíritu Santo sería descartado en su resurección para ser solamente una resurrección espiritualizada?
¡No encontramos en ninguna parte del griego una partícula comparativa como para traducir como hace la BLA: “como espíritu”!
La equivalencia dinámica que hace la BLA al decir “pero él resucitó para vivir como espíritu” anula completamente la resurrección del cuerpo que fue clavado en la cruz pero resucitado y glorificado al tercer día.
Si a esto sumamos el énfasis que hace la BLA en la frase anterior: “destruyeron su cuerpo” refuerza aun más la idea de que el cuerpo de Cristo es irrelevante en una resurrección material posterior.
La teología liberal se alinea hoy con la misma creencia de los “Testigos de Jehová” en cuanto a la “resurrección espiritual de Cristo”.
Cuando tu le dices a un testigo de Jehová como es que Jesucristo pudo comer delante de sus discípulos (Lucas 24:42,43) te dicen: que el espíritu de Jesús se “materializó” para comprobar que resucitó.
Lucas 24:39 Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo (RV1909)
Este texto es inequívoco en cuanto a la resurrección corporal, pero la teología liberal siempre se encarga de desviar la atención a otra interpretación.
¡Que inocente sería la cuestión, si todo consiste en poner una “Biblia en lenguaje actual” sin ver realmente las corrientes interpretativas que hay detrás de cada texto que van cambiando/adulterando la Palabra de Dios!

Alejandro David Riff

Pastor de la Iglesia Cristiana Bíblica de Rosario, Argentina. (Confesión de Fe Bautista Reformada de 1689). Representante hispano de Sociedad Bíblica Trinitaria. Profesor de Bibliología en seminarios.

También te podría gustar...

A %d blogueros les gusta esto: