¿Alimentar o Entretener Ovejas?

Filipenses 1:6 estando confiado de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;

Esta es una constante bíblica que no involucraba solo a la iglesia en Filipo, sino a los creyentes de la iglesia del Señor de todos los tiempos.

Si Cristo comenzó la obra en el corazón, él es el encargado de continuarla independiente de cualquier factor externo, persona, pastor, o iglesia.

Hoy las iglesias parecen preocuparse por las almas a la manera que hacen las empresas para “retener clientes”.

EL objetivo, parecería ser, es mantener a las personas en un estado de entretenimiento continuo para que no dejen de asistir a la iglesia.

Por eso la predicación  e instrucción personal de la Palabra de Dios, que provocaría el estado de crecimiento “natural”  en el creyente, es suplantado por la “artificialidad” de ciertas actividades de dudosa espiritualidad.

-Una vez queriendo visitar en un país extranjero una iglesia evangélica, al entrar a su sitio web vi que ofrecían: festivales de comidas, curso de masajes, y no sé que otras actividades deportivas. Me quedó la sensación que estaba viendo un “club de cristianos”, pero no la iglesia del Señor. Ante esta desilusión no asistí a esa en particular, aunque sí fui a otra.-

Aquel que comenzó la buena obra, es Cristo, que a través del mensaje del evangelio transforma las vidas por medio de la regeneración del Espíritu Santo.

Las almas que tienen al Espíritu Santo, son los creyentes renacidos, y estos no necesitan de “entretenimiento” sino más bien “alimento”.

Si el alimento espiritual les parece aburrido y la gente “pide otra cosa” que agrade más a su carne ¿es tarea de la iglesia dárselo?

El pastor Charles Spugeon decía (parafraseando) que vendrían días donde importaría más entretener a las cabras, que alimentar a las ovejas del Señor.

Si las cabras se van de la iglesia, no tiene que importarnos, pues el Señor no puede perfeccionar lo que NO COMENZÓ en el corazón.

Antes bien debiéramos preocuparnos que las ovejas de Jesús reciban el alimento que necesitan de la Biblia a su justa medida y tiempo (Lucas 12:42).

EL crecimiento, madurez y constancia la da solamente Dios ¿Querremos ser más sabios que Dios?

Las ovejas que siguen, son las que conocen la voz de Cristo, y él perfeccionará sus vidas hasta el final, pues la salvación es una obra divina de principio a fin.

Juan 10:27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen;

Alejandro David Riff

Pastor de la Iglesia Cristiana Bíblica de Rosario, Argentina. (Confesión de Fe Bautista Reformada de 1689). Representante hispano de Sociedad Bíblica Trinitaria. Profesor de Bibliología en seminarios.

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